Situado en un edificio clásico del barrio de Chamberí, este proyecto aborda la reforma integral y decoración de una vivienda concebida como el hogar de un músico. El encargo partía de la necesidad de renovar por completo la distribución, adaptándola a una forma de vivir contemporánea, sin perder el carácter original de la arquitectura.
La intervención mantiene los suelos originales, que actúan como elemento vertebrador del proyecto, y reorganiza estructuralmente los espacios para generar una secuencia fluida y funcional. La incorporación de boiserie aporta ritmo, proporción y una lectura más clásica de los interiores, reforzando la identidad del conjunto.
La decoración combina piezas de anticuario del siglo XX con mobiliario diseñado a medida por el propio estudio. Esta mezcla construye un diálogo equilibrado entre distintas épocas, aportando personalidad y profundidad a los espacios. La presencia de instrumentos musicales y elementos vinculados a la vida creativa del propietario se integra de manera natural, formando parte activa de la decoración.
El resultado es una vivienda con carácter, donde arquitectura, música y diseño conviven en equilibrio, reflejando una manera de entender el interiorismo sensible, atemporal y profundamente personal.