Este proyecto se desarrolla en un edificio clásico en Galicia que había sido objeto de una reforma importante con anterioridad. El encargo consistía en llevar a cabo una reforma integral que permitiera recuperar parte de la esencia original del inmueble, respetando su carácter y potenciando aquellos elementos arquitectónicos propios de la vivienda. La clienta, con una alta sensibilidad hacia la decoración y el diseño, buscaba una intervención contenida y respetuosa, donde la arquitectura recuperara protagonismo.
La intervención parte de una distribución ya bien resuelta, que se mantiene en gran medida, incorporando únicamente ajustes puntuales y nuevas zonas de estar que mejoran la funcionalidad sin alterar el equilibrio original. Las galerías, elemento característico de la arquitectura local, adquieren un papel fundamental en el proyecto, permitiendo la entrada abundante de luz natural y articulando la relación entre interior y exterior.
Se recuperan y restauran elementos existentes como los suelos, las puertas y los armarios originales, reforzando la continuidad histórica de la vivienda. A esta base se suman nuevos materiales y detalles, como los mármoles y el latón, y la introducción del color que aporta carácter y singularidad a la casa.
El proyecto se centró exclusivamente en la reforma arquitectónica y el seguimiento de obra, construyendo una vivienda luminosa y coherente, donde lo existente y lo nuevo conviven como si hubiesen estado allí siempre.